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domingo, 11 de agosto de 2019

Ten cuidado con qué o quién pierdes el tiempo


Hay personas  e incluso situaciones que llegan a tu vida, sin mas intención que hacerte perder el tiempo, tal vez esas personas no lo hagan conscientemente, pero lo hacen. Es probable que esas personas no sepan a donde se dirigen, o no tengan un norte que los guíe, es probable que anden vagando por el espacio y el tiempo como si no hubiera un stop que en algún momento los frene. Tal vez les puedas servir para ayudarles a descubrir que están anclados, y se atrevan a alzar el vuelo, pero si lo haces y aún así esa persona decide quedarse ahí, entonces no hay nada que hacer por esa persona. Cuando descubras una persona así sigue adelante y no te detengas. 

El tiempo es sumamente valioso y es el mejor regalo que le puedes dar a los demás, pues es algo que jamás vas a retroceder para recuperarlo, lamentablemente no es como en las películas que puedes regresar en el tiempo, y cambiar las cosas a tu antojo, el tiempo que pierdes jamás vas a volver a tenerlo. Y muchos dirán "Realmente no perdiste tiempo pues algo aprendiste de ello" pero déjame decirte que si perdiste tiempo, porque a pesar de las lecciones que puedas sacar de ello o no, el tiempo que invertiste en esa situación o persona no vuelve a tu reloj jamás. 

No puedes ni debes congelarte en el tiempo y el espacio por situaciones o personas que no valen la pena, tampoco puedes quedarte anclado a un pasado que ya fue, y que solo esta en tu memoria para ser parte de tu historia y de las experiencias que trajeron lecciones de crecimiento y aprendizaje a tu vida. Hay una frase de Mía Pineda que dice: "El pasado es un lugar de referencia no de residencia". Lo que quiere decir que vas al pasado, a tu historia, solo para encontrar lecciones que puedas usar en tu presente pero jamás para quedarte anclado en el, viviendo en el.

Es muy cierto que vamos hacia adelante casi siempre, pero hay diferentes vías para hacerlo, cada quien recorre un camino diferente que los lleva al frente, pero no al mismo destino, al menos no mientras estén en este plano, pues al mismo destino definitivamente vamos a parar algún día. El asunto es que no es recomendable detenerse por algo o alguien que solo te hace perder el tiempo, pues al final te estancas por algo o alguien que no lo vale.  

Hay que tener sumo cuidado sobre el qué o el quién pierdes el tiempo, hay cosas que no lo valen. Ese trabajo que odias y que te hace sentir infeliz, estancado y frustrado, no lo vale. Esa pareja que solo te da momentos de tristeza, vacío y dolor, no lo vale. Ese amigo que solo sirve para cargarte con sus problemas, sus quejas y su energía negativa, y al que tienes constantemente que resolverle la vida, por más que lo quieras, no lo vale. Esa situación o herida del pasado que vives tocando una y otra vez, y que solo sigue doliendo porque vives hiriéndote a ti mism@ dándote golpes en la herida, no lo vale. Ese familiar que por más que intentas llevar la fiesta en paz sigue insistiendo en hacer cosas para declarar la guerra y mantener una interacción toxica, no lo vale.  Ese-a ex que va y viene, que esta y no esta, y que juega al brinca la tablita pero que nunca se queda, no lo vale. Esa carrera universitaria que odias y que la estás haciendo por complacer a otros, pero que no te llena ni te hace feliz, no lo vale.  Esa persona con la que estás pero que tiene un compromiso con otra persona y que solo hace promesas vacías, no lo vale. Estos son solo algunos ejemplos, tu sabes qué o quién-es en tu vida no valen perder el tiempo.

Ten cuidado con qué o quién pierdes el tiempo, el tiempo que se va no vuelve, que cuando te toque mirar hacia atrás te sientas feliz y orgulloso del tiempo invertido. Tu presente es tu futuro, pero tu pasado no es tu presente, tu decides.

Bendiciones,

Ovent.

lunes, 29 de julio de 2019

Relaciones, más que dar y recibir.

A veces hay que tener cuidado con lo que se da, a veces uno da de más y las personas no saben que hacer con tanto. A veces damos algo que el otro no pidió y cuando lo haces el otro no sabe que hacer con eso que le estás dando. Si le das a una persona amor, pero esa persona no lo conoce, no lo va a valorar pues es algo que no conoce y entiende que no ha recibido, es algo que no entiende, algo que es desconocido. Antes de dar algo hay que saber si esa persona lo quiere, si esa persona lo necesita realmente, a veces creemos saber las necesidades de los demás pero es solo nuestra percepción o proyecciones de nuestras necesidades, y las damos en base a nosotros. El dar algo o mucho con demasiado no garantiza que la otra persona se quede a tu lado, pues hay que tener cuidado con lo que se da, no se puede dar las cosas para comprar la permanencia de esa persona en tu vida, se da porque te hace feliz dar esas cosas y no como quien compra un ticket de permanencia de esa persona en tu vida.

Hay que tener cuidado con lo que uno busca y con lo que uno acepta. Uno es responsable de las cosas que uno da  pero no es responsable de lo que hace esa persona con eso que tú le das. Está en manos de la otra persona el que hacer con eso que recibe de ti, en manos tuyas está que hacer despues de ver lo que hace esa persona con lo que tú le das, si le das algo a alguien y esa persona no lo valora, entonces está en ti si te quedas al lado de esa persona que no valora lo que das, o lo que pides, o lo que deseas, y que no te acepta como eres.

Una “mala relación” de pareja, una “mala pareja” o una “mala amistad” no debería cambiar tu percepción positiva del amor, las relaciones y las personas, o el tiempo. Pues tú elegiste esa persona, y todo lo que sucedió con esa persona fue algo de lo que fuiste participe, pues lo permitiste, también elegiste ver las cosas “negativas” y aún así quedarte, decidiste aceptar esas cosas que esa persona hizo y quedarte ahí a pesar de que te hacían sentir mal y te lastimaban. Esa persona las hizo de acuerdo a su nivel de conciencia y tú elegiste de acuerdo a tu nivel de conciencia quedarte a pesar de todo eso. Entonces en vez de cambiar tu percepción de esos puntos (amor, relaciones, etc) a una forma negativa, te toca revisarte a ti, y saber si mereces que una persona te trate de forma ambivalente, que un día te quiera y al otro no, que un día esté al siguiente no, y que te trate con indiferencia la mayor parte del tiempo y dos o tres días con amor. Revisar si vales el que una persona un día te dé algo y al siguiente te lo quite, de que un día te saque una sonrisa pero al otro día te saque  diez lágrimas o más. Te toca revisar las cosas que tú diste a esa persona y lo que esa persona hizo con eso, y las cosas que esa persona te dio y lo que tú hiciste con eso. Al fin y al cabo todo fue porque tú lo decidiste y porque decidiste quedarte, pues nadie te obligó.

A veces no hay que pedir las cosas, hay que dejar que las personas las den porque así lo desean, y les nace y no porque lo hacen solo porque se sienten obligados, o por el mero hecho de tener que complacerte. Hay una frase por ahí que dice “Si te lo tengo que pedir ya no lo quiero” y se refiere a esto. Deja que las personas te sorprendan, no pidas nada, no te creés expectativas o fantasías en la cabeza de las personas o de las situaciones, te aseguro que las disfrutarás más sino lo haces, pues esas personas y esas experiencias te sorprenderán. Permite que sea el otro que le nazca darte las cosas, pues se siente más bonito cuando la persona las da porque le nace y no porque se siente obligado a hacerlo.

Parate frente al espejo diariamente y mirate, enamorate de esa persona que ves. Enamorate de lo que eres, de lo que ves, enamorate de cada centímetro de tu persona tanto a nivel externo como interno. Aprende a amarte, a valorarte, quererte y respetarte, a conocerte. Sé que a veces es difícil, pero hay quienes lo consiguen fácil, a otros les cuesta, pero es algo necesario, pues para poder amar a otros necesitas amarte primero a ti mismo. Para poder conocer a alguien más, necesitas conocerte a ti mismo primero, para poder valorar a alguien, es necesario que te valores a ti mismo primero, si tú no te amas, valoras y respetas nadie lo va a hacer por ti. Cuando tú no te amas vives buscando personas que te recuerden que no te amas, cuando no te valoras vives buscando personas que te recuerden que tu no tienes valor, o que tú no te valoras, cuando te amas buscas personas que te lo recuerdan y te amen igual. Cuidate a ti mismo, sino te cuidas nadie te va a cuidar ni puedes incluso cuidar de nadie. Reconocete a ti mismo, hurga en ti mismo antes de querer hurgar en los demás, todo empieza dentro, en casa.

jueves, 6 de junio de 2019

Lo esencial

Ayer hice una pequeña prueba con un audio corto, el cual compartí con algunas personas al azar. Esto, con el fin de ver o comprobar si las personas están concentradas realmente en lo esencial o si por el contrario permiten que algunas cosas le saquen de la concentración y los aleje de lo que realmente importa.

El audio no es mas que mi voz dramatizando un fragmento un poco poético de uno de mis libros. En el audio se puede escuchar a parte de mi voz, algunos ruidos externos. Ruidos del ambiente donde estaba, pero que no son muy fuertes, pero si lo suficientemente audibles para notarse. El hecho es que con esto me di cuenta como las personas se concentraban más en el pequeño y no molesto ruido de fondo que en lo que les decía mi voz, que de cierto modo es lo esencial del audio. Y al hacer esto se perdían y perdían el mensaje.

Otros no solo se concentraban en el ruido, también se atrevían a criticar y sacar los aspectos negativos que entendían que tenía el audio.

¿A dónde quiero ir con todo esto?

Hay quienes se desconectan rápido y con facilidad de lo que realmente importa. Hay quienes ante cualquier sacudida o ruido externo pierden el rumbo.

Hay quienes se concentran más en resaltar lo negativo de las cosas que en la simpleza y belleza de las mismas. Pero las cosas no tienen que ser perfectas, tan sólo tienen que ser como son.

A que no importa el ruido externo, ni las voces de los demás, ni el caos que imperé fuera; nunca debes dejar que esto te aleje de lo esencial. Nunca permitas que nada de eso te aleje de ti mismo, de lo que realmente importa.

Hay cosas que el ser humano puede “controlar”. Pero, hay muchas otras que no. En el caso del audio yo podía controlar mi voz, el tono, la respiración, las palabras, pero, el ruido de los demás me es imposible controlarlo porque no depende de mí. El querer controlar lo que no depende de mi solo me haría infeliz, amargado, resentido y frustrado.

¿Qué quiero decir con esto?

Que el ser humano podría dejar de intentar de controlarlo todo y concentrarse en sí mismo. Dejar de intentar controlar lo que la persona a la que tiene al lado piensa o siente, o incluso lo que hacen. Tú puedes controlar lo que viene de ti, lo que viene de los demás no. Eso sólo puedes aceptarlo, adaptarte a ello o simplemente decir No, y cerrar la puerta. Tal vez negociarlo. ¡Que no se puede ser tan radical! ¿Vale?

Deja de prestar atención a lo que mangano opine de tus sueños o de tus proyectos, y presta atención a tu intuición, a tu voz interna, a tus deseos y anhelos. A lo que realmente eres y deseas ser.

Deja de buscar las grietas e imperfecciones en los demás, tú también las tienes, y eso es lo que te hace imperfectamente perfecto. Todos tenemos grietas, solo que algunos si vemos la belleza que hay en ellas. Resalta más lo positivo de las cosas y de la gente.

¡Concentrate en lo esencial! Que el ruido externo no te desvíe del camino.

¿Qué es esencial para ti?

Bendiciones,

Ovent.

viernes, 17 de mayo de 2019

Gente que viene y bah


No, el titulo no esta mal escrito, esta escrito así porque es el título de una película que acabo de ver en Netflix, y que me ha inspirado a escribir este post, pues, bueno, que tiene muchas cosas que me han parecido inspiradoras, tal vez lecciones de vida.

Por ejemplo, a veces suceden cosas inesperadas, situaciones que nos dan un empujón hacia otra dirección, empujón que al principio no parece llevarnos en la dirección correcta, pero que cuando dejamos el tiempo ser y hacer su trabajo, pues descubrimos cosas maravillosas en medio de tanto alboroto, de tanto sin sentido o incluso detrás del dolor de una pérdida, pues incluso en medio de la tormenta puede brillar el sol.

Estas cosas suceden para mostrarnos que el camino que estamos cruzando no es el adecuado, pero a veces sucede que nos empeñamos tanto en ese camino y lo que hay en el, que nos perdemos de otros horizontes y nuevas aventuras. Sin embargo el destino, la vida, o lo que prefieras, es sabio y te muestra la lección lo quieras o no, y es entonces cuando hace su magia, mostrándote otras vías, otros caminos para alcanzar la felicidad, y ahí es cuando te toca elegir si seguir caminando en el camino que conoces pero que no te conviene o caminar un nuevo trayecto que te ofrece cosas nuevas y maravillosas por conocer. Pero no todo es obra del destino, a veces somos nosotros con nuestras acciones quienes provocamos las cosas, y de ser así, te recomiendo que si no vas a estar preparado para recibir los golpes es mejor no subirse al ring y tentar la suerte.

Aunque tampoco debemos huir de la felicidad, ni temerle, hay que dejarse de pendejadas y vivir, atreverse, luchar por las cosas que nos hacen felices, dejando de lado aquellas cosas que solo nos producen cansancio y dolor. No podemos, ni debemos luchar por aquellas cosas que nos restan felicidad, ni empeñarnos en ellas, la vida es corta y el tiempo no espera por nadie.

Si algo te estresa, te resta, te hace infeliz y te desgasta, déjalo, no importa lo que sea. Si algo no te llena, ni te hace sentir pleno, desechalo, cámbialo, déjalo atrás, rompelo, quiebralo, pero no le des espacio en tu vida, vive y disfruta la locura que es estar vivo, goza de cada aventura que tienes por delante, no rechaces la felicidad, no seas un gruñón que anda por la vida chocando con todo, no te dejes llenar de cosas innecesarias, ni cargues equipaje que solo te imposibilita el respirar.

Haz las cosas que siempre haz querido hacer, vive tus sueños, como dice Mía “Los sueños no se cumplen, se trabajan” ahora ve y vívelos, ahora ve y enciendelos, mañana te sentirás orgulloso de ellos.

Como dice un personaje de la película ... “A lo largo de los años te cruzaras con mucha gente, gente que viene y va, pero luego están los que quieres que se queden a tu lado para siempre, no te separes de ellos.”

Ve la película y encuentras tus propias lecciones! Pero sobre todo Ve y encuentra esos que vienen, los que van, y de paso todos los que quieres que se queden para siempre.

Bendiciones!

Ovent.

martes, 14 de mayo de 2019

Un elefante purpura


Un elefante purpura

Una mañana de primavera desperté como de costumbre a las 5:45 a.m., me había despertado el sonido del despertador, como odiaba aquel sonido últimamente, me indicaba que debía dejar la cama para ir al trabajo. Me levanté, me dirigí al baño y tomé un frío y largo baño, eso me ayudaba a sentirme despierta, me vestí rápidamente para bajar a la cocina a preparar café y el desayuno, estaba tan hambrienta y cansada, no había dormido bien la noche anterior, me sentía tan abrumada, triste y vacía.

Yo, Elsa Blanco, una mujer 28 de años, de cabello rubio y ojos azules, ahora un poco lenta para moverme, eso claro por mi reciente labor de parto, y con unas cuantas libras de más, algo demacrada y débil, nada que ver con lo que solía ser, una mujer joven y hermosa, una excelente profesional, llena de sueños, alegría y esperanzas. Vivía junto a mi esposo, un hombre de gran tamaño, cabello oscuro y ojos marrones, fornido y ágil al moverse, un excelente doctor, esposo y ser humano, de los mejores que hay, con un prominente futuro. Solíamos ser iguales, pero yo había abandonado mis sueños, sin siquiera saber el porqué, así que mientras el crecía, yo seguía siendo un desastre, pero tenía que levantarme de la cama un día más, no tenía otra opción. Ya había pasado antes por momentos grises, pero ninguno como este, desde hace algunos meses no me sentía del todo bien, no tenía ánimos ni fuerzas para hacer nada, solo quería quedarme en la cama para siempre.

Mi casa, no es muy grande, apenas tiene el espacio suficiente para nosotros dos y el nuevo miembro de la familia. Dos habitaciones, una cocina, una sala, un baño y un pequeño jardín la componen. Esta toda pintada de gris y blanco, con cortinas de color azul celeste, cuadros de paisajes alegres adornan las paredes, junto con algunas fotos de la familia, y otras cosas alegóricas al mar, me encantaba el mar, su calma y sus colores, pero hasta eso se había ido.

Mi rutina diaria, era como una película repetida, no había nada distinto en mis mañanas, así que ya sabía todo lo que haría y cómo lo haría, salvo aquel día, el día que lo cambio todo.
Algo inesperado sucedió aquella mañana de primavera común y corriente, pues para mi sorpresa, había encontrado un pequeño y tierno elefante en mi cocina. Un pequeño elefante de color morado, con algunos mechones rosa en su frente, patitas cortas y delicadas, ojos profundos y marrones, de mirada tierna e inocente, algo así como un bebe elefante, si, lo era, definitivamente era un bebe elefante. Busqué con la mirada a mi alrededor, me preguntaba si estaba volviéndome loca, era tan extraño e inusual el encontrar un bebé elefante en un lugar como este, en mi cocina, y más raro el que fuera un elefante morado y con mechones rosa. No había en el mundo elefantes como este.

- ¿Cómo has llegado hasta aquí? - Le pregunté de manera inocente.
Y para más sorpresa respondió:

- Me he escapado del circo -

No lo podía creer, un elefante purpura en mi cocina y para colmo podía hablar. En serio me estaba volviendo loca. Me acerqué lentamente un poco asustada y lo toqué, luego acaricié sus largar orejas, necesitaba saber que era real.

- ¡No hagas eso! - Dijo un poco enojado. - He venido de lejos corriendo hasta aquí, estoy sediento y hambriento, y necesito esconderme de mis captores, soy muy pequeño e indefenso, y necesito tú protección.

- Yo voy a protegerte – Le dije - Serás como mi hijo. -

Durante unos días cuidé de él, lo alimenté, lo bañé y me ocupé de todas sus necesidades, éramos tan felices juntos, ese vacío que sentía se estaba esfumado por completo, el elefante purpura casi llenaba todo hueco en mi interior.
Pero, la felicidad de tener al pequeño elefante conmigo no duraría para siempre, eso lo tenía claro, en algún momento vendrían por él, no me pertenecía, ni pertenecía a este lugar.
Y así fue, de alguna manera, sus captores, apoyados por el dueño del circo llegaron hasta mi casa buscándolo, querían apartarlo de mí.

Eran unos tipos muy serios, estaban vestidos de blanco de pies a cabeza, llevaban una especie de uniforme, tan solo uno de ellos, el que se identificaba como el dueño del circo vestía una ropa diferente, él era distinto, hasta parecía apegado al pequeño elefante, como si sufriera su ausencia y le tuviera cariño, los demás sólo querían apartarme de él, hacerme daño.

Aquel hombre de rostro dulce, el que vestía diferente a los demás, se acercó a mí, y me pidió amablemente que le entregara al pequeño elefante, pero yo lo quería conmigo, me había encariñado con él y él conmigo.

Los hombres vestidos de blanco, querían apartarme de él a la fuerza, tenían armas extrañas, con las que me amenazaban, yo solo quería salir corriendo de mi casa con él, gritaba eufórica por ayuda, todos me miraban de manera extraña, como si estuviera haciendo algo malo, yo no podía entenderlo.

- ¡Tiene que entregar el elefante a su dueño señora! - Dijo uno de los hombres vestidos de blanco.

- ¡No quiero! - Le dije - Es mío, llevo días cuidando de él, lo he amado desde que lo encontré. -

- ¡Lo siento! Pero por su bien y el del pequeño, tiene que venir con nosotros. - Dijo.

Yo lo aferraba a mi pecho, le había tomado cariño, quería quedarme con él para siempre, quería cuidarlo toda mi vida, sentía que querían quitarme un pedazo de mí. No podía dejarlo ir.

El hombre que vestía diferente expresaba tristeza en su rostro, se veía afligido, parecía querer mucho al pequeño elefante. Por un momento sentí su tristeza y quise ceder a su petición, pero al mirar a los ojos del pequeño, y ver cómo me sonreía, algo dentro de mí, rechazaba la idea de dejarlo ir, de dejarlo en sus manos.

El hombre tendió su mano derecha hacia mí, e intento acercarse despacio, mientras me pedía que permaneciera tranquila y entregara al pequeño. Por un instante confié en su cálida voz y en sus tristes ojos y me incliné hacia él. De repente sin darme cuenta tenía a todos esos hombres encima mío, forzándome a entregar al pequeño, y usando sus extrañas armas contra mí, me lo arrebataron.
Gritaba de dolor y desesperación, intentaba quitármelos de encima, pero eran más fuertes que yo. De repente, uno de ellos tomó su arma y la clavó en mí, así fue como empecé a sentir que perdía las fuerzas, ya no podía luchar, ni gritar por ayuda, todo empezó a dar vueltas en mi cabeza, mis ojos empezaron a cerrarse y me desvanecí.
Luego desperté aturdida, amarrada a una camilla, llevando tan solo una bata blanca puesta, uno de los hombres vestidos de blanco, al cual me había enfrentado anteriormente, el dueño del circo y una mujer me miraban fijamente, como si me conocieran. El dueño del pequeño lloraba y estaba triste.

- ¿Dónde estoy? - pregunté.

- ¿No lo recuerdas? - Me respondió el hombre triste.

- ¿Me podrías decir en qué año estamos? ¿Dónde estás y cómo te llamas? - Dijo la mujer que los acompañaba.

Dudé por unos segundos, miré al rededor, buscando reconocer el lugar, estaba en una habitación pequeña, toda blanca y sin ventanas, no había nada más que la cama donde reposaba acostada y una silla.

-Tomate tu tiempo - Dijo la mujer.

Respiré profundo y recordé mi nombre.

- Mi nombre es Elsa - Le dije.

No podía recordar más nada, así que no pude responder las otras dos preguntas.

- Estás en un hospital psiquiátrico - Dijo. - Estás aquí por tu bien, has estado viendo cosas, diciendo que estabas en casa y no parabas de decir que habías encontrado un elefante en la cocina. Elefante que creemos se trata de tu bebé, al que hemos tenido que entregar a su padre para protegerlo.
No podía creer lo que me estaban diciendo, me encontraba en un psiquiátrico, el elefante que había tenido conmigo por varios días, según ellos no existía, y era fruto de mi imaginación, lo que quiere decir que estaba loca, o enferma, quizás ambas.

Fin

(Todos los derechos reservados)
Cuentos cortos, con temática psicológica y aprendizaje. Código de registro: 1905090854849

sábado, 11 de mayo de 2019

Soledad

Muchas personas le temen a la soledad, pero yo no, pues siempre he estado sólo, incluso cuando he estado rodeado de gente, y eso me ha permitido discernir entre una compañía genuina y una que sólo está ahí físicamente más no emocionalmente, pues hay quienes están contigo, pero su mente, sus ideas, pensamientos, y sentimientos están en otro lado, y eso no es estar por completo.

No es lo mismo que alguien esté contigo solo en el plano físico, estando por estar, quedándose por compromiso, por no estar sólo o por llenar un vacío, o incluso por tener una necesidad, o miedo a reconocerse, a verse de frente y enfrentarse a sí mismo, a que alguien esté ahí porque lo siente, porque lo quiere, porque se siente completo y no porque necesite la compañía de alguien para sentirte lleno, ni porque se siente comprometido a permanecer, más si porque hay un vínculo que los une, una fuerza emocional que te atrae hacia los demás.

No es lo mismo estar sólo que estar en soledad, estar solo es cuando no hay nadie físicamente a tu lado pero estás tú contigo mismo, estar en soledad es cuando no te tienes ni a ti mismo, cuando al quedarte solo no hay nadie ahí, ni siquiera tú. Y yo siempre he tenido mi compañía, incluso cuando no me sentía del todo yo mismo, o cuando me sentía lo suficientemente pequeño como para existir, eso me ha permitido entenderme, conocerme, abrazarme, tenerme y amarme.

Estar sólo, sin el ruido externo, sin las voces de los demás, sin la presión del ser o estar, te ayuda a escucharte, a tenerte, a conocerte, a sentirte, y conectar con tu esencia más profunda, esa que no cambia y se mantiene intacta a pesar de todo, a pesar del tiempo.

Aprende a diferenciar la compañía física y la compañía emocional, la que es ambas a la vez, o la que es una o la otra. Hay quienes están muy lejos pero se sienten más cerca que alguien que está a tu lado y viceversa.

Aprende a estar contigo, para estar con alguien debes estar tú, para darte debes tenerte, para conectar con otros debes conectar con tu esencia, contigo. Para amar debes amarte primero, para conocer a otros debes conocerte primero a ti mismo, para buscar en los demás primero debes buscar en ti, pues todo empieza en ti, contigo.

Que de ahora en adelante estés solo pero no en soledad, y que sea por elección no por imposición.

Bendiciones,

Ovent.

domingo, 14 de abril de 2019

Soy

Me encanta cuando la gente cree que sabe lo que yo siento o pienso, o lo que necesito, o lo que ocurre en mi interior... O mejor aun cuando creen saber quien soy.

Si tratas de descifrarme te jodiste, no soy ni simple ni complicado, solo soy yo. No necesito aprobación para ser, estar, sentir o pensar.

¿Qué les hace creer que saben lo que yo necesito más que yo mismo?

🤷🏻‍♂🤔

Si decides quedarte encontraras paz la mayor parte del tiempo, pero también tormentas, no soy un solo estado todo el tiempo, sé reír, llorar, gritar, enfadarme y alegrarme. La mayor parte del tiempo soy amor, aunque no sé odiar ni guardar rencores, si me puedo enojar contigo por cinco minutos, jamás para toda la vida.

Hablo o callo, lloro o río, salgo o me quedo, voy y vengo, estoy o no estoy, pero siempre cuando quiero, no sigo las pautas de los demás, tengo las mías propias, siempre, hasta cuando estaba en el suelo o me sentía pequeño ante los demás, he sido yo mismo, y así será hasta que me muera. De corazón y alma rebelde, ni ángel ni demonio, solo yo.

No te compliques queriendo armar el rompe cabezas que crees o entiendes que soy, sólo viveme mientras puedas, nadie es eterno, yo tampoco.

La puerta esta abierta, puedes entrar y ver que hay dentro, si no te gusta lo que ves, tienes libertad de marcharte, pero por favor no cierres la puerta al salir.

Bendiciones!

Ovent.

lunes, 8 de abril de 2019

El perdón

El perdón no es olvidar, sino recordar sin rabia, rencor ni dolor. Esto porque lo sucedido no se puede borrar, la memoria permanece ahí, en el recuerdo, pero si le llega el recuerdo y le brotan sentimientos de rabia, dolor y rencor entonces no perdonó, y ese duelo no está concluido.

A usted le cuesta perdonar pero sin embargo le gusta que cuando usted hace algo le perdonen.

La gente suele cometer el error de quedarse anclados en el pasado, y descuidan el presente y por lo tanto no tienen un futuro positivo por estar siempre mirando hacia atrás, tocando la herida una y otra vez, mirando la puerta que se cerró.

Las cosas suceden para aprender de ellas y crecer no para vivir tocando la herida, regocijándose en el dolor. El rencor es como un cáncer que aniquila todo desde adentro.

Bendiciones,

Ovent.

martes, 2 de abril de 2019

Que todo lo que toques hoy no se rompa.

Que todo lo que toques no se rompa, que todo lo que toques hoy y a partir de ahora, se convierta en oro.

Trata de que tu paso por la vida tenga significado, que deje huellas y no cicatrices, que cada persona que encuentres en tu camino se lleve un buen sabor de ti, y no amargura, que conviertas la oscuridad en luz, y el odio en amor.

Trata que que tu paso por la vida sea de edificación, no para destruir. No seas de los que apagan la luz de los demás por temor a que no brille la suya, sino más bien trata de que la de los demás brille tanto como la tuya.

Se bendición para ti mismo y para los demás.

Bendiciones!

Ovent.

lunes, 18 de marzo de 2019

No permitas que nadie te trate como si no fueras magia

Como dice el título de este post, no permitas un trato que no mereces, por el cual no has trabajado, si has dado amor no toleres recibir algo menos que eso.

Aprende a poner límites sanos, a decir que no cuando es necesario, y sí, cuando realmente deseas decirlo. No te anules por los demás, no pierdas tu esencia por encajar en la vida de alguien, eres más que magia, y quien no lo nota, no te merece. Decir un Si cuando realmente deseas decir No, te va anulando poco a poco.

Los limites sanos son tuyos, internos o externos, visibles o no, los demás lo aceptan, o los negocian, o simplemente se van si no pueden tolerarlos, de todos modos no están obligados a quedarse.

Así que aprende a no permitir que te traten como algo menos que magia.

lunes, 11 de marzo de 2019

Lo importante es el trayecto no la meta.

A veces un destino tiene varias paradas, en cada una dejas y tomas algo, también es muy probable que aprendas algo que necesitas para poder continuar el viaje, y que este sea fructífero,  todo depende de tu nivel de conciencia, y de que tan atento estés al trayecto, que tan enfocado estés al viaje y no en la meta.

El detenerse de vez en cuando durante el viaje, sin importar el tiempo que dure esta parada, no quiere decir que el viaje haya terminado, o que te hayas rendido, tampoco que hayas fracasado, pues las paradas ayudan a recargar, a hacer un repaso del camino recorrido y un check list de lo logrado.

Atrevete a parar un poco, a dejar de lado el ajetreo y mirar lo que sea que hay a tu alrededor y disfrutar de ello. Atevete a sentir esas sensaciones que se producen durante el viaje, pues es el recorrido lo que cuenta y lo que enseña, no la meta. Y una vez llegues a tu destino, atrevete a emprender otro viaje.

Bendiciones!

Ovent.

#bienestar #vida #felicidad #psicologia #aprendizaje #lecciones

miércoles, 6 de marzo de 2019

Que bonito te ves cuando eres feliz por ti mismo

La base de todo amor, es el amor propio, así mismo la felicidad, para ser feliz con alguien más debes ser feliz por y contigo mismo.

No puedes dejar que tu felicidad dependa de cosas o otras personas, a nadie le corresponde hacerte feliz o cubrir tus necesidades, eso te toca a ti.

No puedes construir una relación, del tipo sea, con otros, si no tienes construida una relación contigo mismo, pues esta es la única relación que será eterna, pues no puedes esconderte de ti mismo ni dejarte atrás, o de lado. Nadie debe conocerte mejor que tu mismo. Según como te tratas a ti mismo, trataras a los demás y será la guía de como ellos deben tratarte.

Todo empieza en uno mismo.

Bendiciones,

Ovent.

viernes, 1 de marzo de 2019

Lo que sea que deseas ve por ello

Lo que sea que deseas ve por ello, pero no lastimes a los demás en el proceso, ni te detengas a dejar personas heridas en el camino. Que tampoco tu felicidad este basada en las lágrimas que derraman los demás por tus acciones.

No necesitas pisar sobre otros para llegar a donde quieres estar.

Lucha por tus sueños, no se van a cumplir solo por el hecho de que los desees, pues se trabaja para hacerlos realidad.

Recuerda que quien nació para ser estrella ningún otro astro por más grande que sea puede robarle su luz.

Bendiciones!

Ovent.

#vida #bienestar #paz #luz #felicidad #psicologia #sueños

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